
LA CADENA AUDIOVISUAL
La conocida frase "una imagen vale más que mil palabras" es aplicable en muchas situaciones de la vida, aunque no siempre es fácil que este dicho se valore en toda su extensión.
Esto, en la era de la comunicación audiovisual, es difícil de entender, máxime cuando todos nos consideramos lo suficientemente expertos como para poder opinar en temas de imagen.
En este comentario, quiero defender la posición de los expertos respecto a los sistemas audiovisuales y su calidad, frente a otras opiniones más subjetivas o menos exigentes.
Como referencia, tenemos que hacer un recorrido por la "cadena audiovisual", tal como se debe de entender en el más estricto entorno técnico. Una cadena audiovisual comprende los elementos hardware y software que van desde el contenido que queremos ver y oir hasta la pantalla y los altavoces donde lo vemos y lo oimos.
Un ejemplo típico se da cuando queremos ver una película en DVD, por ejemplo en un proyector de video y su pantalla de proyección. ¿Qué elementos tenemos?. Un disco DVD, un reproductor DVD, los cables de conexión entre el DVD y el proyector, el proyector en sí mismo y la pantalla de proyección -esto es la parte del video- y el previo-amplificador y los altavoces por la parte del audio.
La calidad de la imagen.
Indudablemente, todos los elementos van a influir en la calidad que veremos al final, algunos de ellos tienen unos parámetros estándar predefinidos por los que nos tenemos que regir, como es el caso del DVD y el proyector, por ejemplo. Sin embargo, hay muchos otros que van a depender de las condiciones particulares de la instalación. Por ejemplo:
Longitud y calidad de los cables: Estos dos parámetros afectan fundamentalmente a la calidad de imagen y muy particularmente en formatos como VGA-SXGA+, DVI o HDMI.
Grado de iluminación ambiental: Una iluminación excesivamente alta, nos restará contraste, color y nitidez en la imagen.
Sensaciones del espectador
El espectador espera sensaciones "como en el cine" cuando se sienta delante de su recién estrenado Home Cinema. De como esté de afinada su cadena audiovisual va a depender que esas sensaciones se produzcan. Lo normal es que no experimentemos dichas sensaciones, salvo en raras excepciones donde la calidad de nuestro conjunto exceda el nivel comercial medio de estos equipos.
Para tener realmente sensaciones de cine, el tamaño de la imagen tiene que ser lo suficientemente grande como para producir un efecto de inmersión, lo que hace mucho más real el contenido de la película. El cinemascope es el formato idóneo para ello, aunque los formatos panorámicos y 16:9 también lo son.
Configuración del sistema
Lo habitual es que se va loren de forma muy diferente los distintos componentes, y es dificil, sin la opinión de un experto, encontrar el equilibrio adecuado. Lo habitual es valorar mucho menos el "interface" directo con nuestros ojos, como es el caso de la pantalla de visualización, con respecto al resto de componentes, más tecnológicos.